viernes, 7 de mayo de 2010

Continuamos...

Hola de nuevo a todos. Tras la multitudinaria respuesta a mi última entrada, sólo que me queda agradecer todos los comentarios. Más que una queja por que no me comentarais, lo cual comprendo perfectamente porque yo tampoco lo hago casi nunca en los blogs de la peña esta de la derecha, era una forma de motivarme y encontrar más motivos y ganas para escribir. Así que bien, misión cumplida creo.

De entre las diferentes preguntas, las que pedían fotos van a tener que esperar otro poco, aunque prometo sacar la cámara un poco más que son muchas las cosas interesantes a fotografiar.

El resto de preguntas paso responderla resumidamente, aunque el que quiera más información de cualquier tipo o profundidades siempre me puede escribir a mi correo (cerezonavas27@hotmail.com).

- En cuanto al acuerdo de libre comercio, La SADC (Comunidad de Desarrollo de África Austral) trabaja en ello, aunque por lo pronto Angola dice que a ese juego no se apunta. ¿Por qué? Muy fácil. Tras la guerra, el sector productivo e industrial nacional está aún en bragas, lo que hace que casi todo lo que se consume sea importado, y por tanto más caro. Si encima nos cargamos los aranceles, se va a ahondar el problema. Así que dicen que sí, pero más adelante. Normal.

- Las empresas españolas que viene aquí, la mayoría vienen a por lucro inmediato. Encontrar un importador de su producto, llegar a un acuerdo, y empezar a exportar. Meter la cabeza en Angola. A instalarse aquí, las menos. Instaladas ya, unas cuantas. Casi todas ejecutando proyectos para el estado que es el que tiene la pasta.

- La malaria. Bueno, sólo conozco una persona que la haya pasado en el tiempo que llevo aquí, y sin más. Si te la diagnostican rápido, y tienes acceso a las pastillas necesarias, pasas unos días jodido, como con una gripe fuerte, y adiós. El que haya millones de personas que mueren de malaria es precisamente porque ni se les diagnostica a tiempo, ni tienen acceso al medicamento necesario.

- En cuanto a la seguridad ya he comentado alguna vez, que yo me siento totalmente seguro. Nunca dejo de hacer nada que me apetezca por sentirme inseguro. Aunque claro, siempre nos movemos por zonas más/menos céntricas. No me pongo a dar paseos de noche por los musseques. Para ser sincero, no acierto a comprender como no es mucho peor. En Luanda debe haber unos 6 millones de personas. De ese total un mínimo de 5 viven por debajo del umbral de la pobreza. Saben que hay dinero, mucho dinero, pero ese dinero se lo llevan 4, mientras que ellos siguen igual. Muchos hoteles, muchas carreteras, centros comerciales en construcción....pero los musseques siguen ahí, y las promesas de de viviendas para todos empiezan a sonar a chiste...Pues eso, que podría ser mucho peor.

Esos eran todos los temas que habéis planteado creo, aunque sigo abierto a responder todas las que vayan surgiendo.

Ahora por lo pronto, me dispongo a hacer mi último servicio en la que sin ninguna duda ha sido la semana con mayor carga de trabajo de todo el año. Nos vamos de feria, a la 1ª edición del “Salón Inmobiliario”. Aquí en tema ferias aún andan en pañales, y todo se lo come la Filda, que es una feria multi-sectorial que ahí a finales de julio, donde contaremos con pabellón español, y jamón del bueno (espero). El resto pasa sin pena ni gloria todavía. Pues nada, vamos a ver que se cuece por allí. A levantar España hostia!!!!! jeje

jueves, 29 de abril de 2010

The Rookie's Wall...

Cuando un jugador nuevo llega a la NBA, en su 1ª temporada, a mediados de la misma pasa por lo que se conoce como “The rookie’s wall! o El muro del novato. Tener 82 partidos concentrados en 5 meses y medio se supone que les pasa factura en ese momento, cuando pegan un bajón físico por venir de ligas donde no se juega cada dos días. Bien, en realidad esto no deja de ser una teoría que, a la hora de la verdad, se cargan muchos jugadores que a los que no les afecta esta historia.

Pues bien, esto viene a cuento, porque, partiendo que a la mayoría de mis lectores el baloncesto (menos a “Pau Contreras”) le interesará más bien poco, a mí y especialmente a mi blog nos está pasando algo parecido. Tras unos meses en los que todo era nuevo (país, gente, experiencias, viajes...), y por tanto había mucho por contar, llega un momento en que la rutina te devora y al pasar por sitios en los que te quedabas por la boca abierta al principio, ahora ya ni miras. Además, la cámara de fotos ya sólo te llevas a los viajes; y para más inri, los seguidores de tu blog (27 reconocidos como tales) se acomodan también, y al no contarle nada nuevo ya no se molestan en dejarte ningún comentario.

Todo ello, mi particular rookie’s wall, pone en peligro mi principal vía de escape mental a todo este caos que diariamente me rodea. Ante ello pueden darse dos circunstancias distintas:

- Saco mi cámara del baúl, y me esfuerzo por explicar todo aquello que aún no expresé, todas aquellas sensaciones que te gustaría transmitir, pero que muchas veces piensas que no es posible, que hay que vivirlo in situ para entenderlo.
- Pierdo interés y me limito a contar alguna juerga que me pegue por ahí, lo bien que me lo paso en Sudáfrica viendo el mundial, lo jodido que es el engarrafamento, y joder ¡que calor hace!.

Como no quiero que pase lo segundo, os propongo un juego muy fácil. Propongo que aquellos que me tengan interés y tiempo, que me digan que quieren que les cuenta, que echan de menos, que piensan que aún no se contado, que les gustaría saber de la gente, el país, sus costumbres, la vida de los expatriados, el resultado de mi último partido de tenis (espero para entonces haberme recuperado del 6-0, 6-1 que me pegaron ayer), o cualquier otra cosa.

Ante esto surge otra disyuntiva:

- no deja un comentario ni Perry (que pesao es el colega este!!!, ¿puedo dejar de ser seguidor?)
- las masas se movilizan y los miles de comentarios colapsan toda la red en Angola (esto tampoco sería tan difícil!!!)

Bueno chavales, en cualquier caso intentaré que gane la 1ª opción, no dejaré toda la responsabilidad en vuestras manos. Me voy a la cena esta de hombres, aunque a mi lo que más me interesa es volver a una final europea 24 años después. Aupa Atleti!!!

jueves, 15 de abril de 2010

Men's night...

Hola de nuevo, fervientes seguidores. Tras una semana y pico desde la vuelta del último viaje todo sigue más o menos igual por aquí. Aunque en esta época del año, el tráfico está especialmente jodido, y ahora que conduzco yo todos los días, se hace más insufrible. Para hacer unos 12 kilómetros, estoy tardando entre 1,30h y 2h, y eso con continuos cambios de carril, y jugadas varias al más puro estilo local. Vamos que de mano ya llego a la oficina echo mierda. Para volver, es más llevadero...normalmente!!!! porque el martes pasado, tras hacer un recado con un colega, estuvimos la friolera de 3 horas engarrafados!!! La hostia. Este asunto es con mucha diferencia el que más energía te consume diariamente (ya desahogado, prometo no hablar más del tema). Lo que también sigue igual es el calor, hostia puta!!! De aquí a un mes empieza el cacimbo, y se supone que mejora la cosa. Haber.

Y así, llegados a este punto, ahora nos vamos Ibon y yo a nuestra primera cena de hombres. Ya era hora, no? Jaja. No, en serio, aquí se ha instaurado una cena de hombres los jueves, a la que básicamente asistiremos todos los españolitos que andamos por aquí, que somos unos cuantos, aunque no está cerrada a otras nacionalidades, ni tampoco a ninguna bella mujer que quisiera hacernos la velada mas amena. Como todavía no se da el caso, pues nada, a atarzanarse un poco jaja.

Ale familia...cuídense mucho estén donde estén.

pd:os dejo una foto que ahora, tiempo pasado me hace gracia, aunque en su momento, ni la más mínima. Fué tras una de mis caídas con la moto. Ese es uno de los coches de la oficina con el que Ibon y Alberto fueron en mi auxilio.

viernes, 9 de abril de 2010

Viaje a Sudáfrica, Botswana y Zimbabwe. Parte III. Haciendo kilómetros...

Mi reciente viaje por el sur de África se inició pasando la noche del sábado en un parque nacional al norte de Johannesburgo con Alberto (el becario de informática que compartimos con los bafana bafana) y unos colegas suyos. De ahí partimos el sábado por la mañana, tras el correspondiente safari claro está, dirección a Gaborone, capital de Botswana. Aquí nos encontramos con una ciudad dividida. La parte administrativa con grandes edificios totalmente muerta (era domingo), y otra zona con algo más de vida, aunque como después se convirtió en regla general durante todo el viaje (en las ciudades), nos costó bastante encontrar un sitio para comer que no fuera de comida rápida, maldita herencia del periodo colonial anglosajón.



A la mañana siguiente, y tras perder mis segundas gafas de sol en África (en mi media), partimos con la intención de cruzar el Coto del Kalahari Central, esa mancha verde en el centro del mapa, con nuestro alquilado 4x4, con la idea de dormir en Maun, puerta de entrada al Okavango. Primer contratiempo. Tras ya costarnos llegar a la puerta de entrada, en esta les hizo bastante gracia que pretendiéramos cruzarlo con nuestro mierdo 4x4, sin agua, ni gasolina suficiente. Momento de crisis. Había que volver sobre nuestros pasos y decidir que hacer. La solución fue pegarnos la primera de las palizas de conducción. Tras 14 horas (5am-19pm) llegamos a Maun. Allí pasamos dos noches. La primera de ellas de infausto recuerdo, por el encuentro de los dos siguientes factores: montar la tienda de noche de aquella manera, y el típico diluvio tropical nocturno.

El miércoles por la mañana confirmamos la inutilidad de alquilar un 4x4. Pretendíamos cruzar el Parque nacional del Chobe, pero nuevas indicaciones de que era preciso un tocho 4x4 nos hizo rodearlo. Primero paso por Nata, y de ahí a Kasane, donde pasamos la noche. Antes, por la tarde, visita de rigor al parque. Espectacular. No hay otra manera de definir este entorno, que se encuentra junto al río Zambezi. Vimos bastantes animales, espacialmente elefantes, aunque lo mejor fue cuando, inesperadamente, me encontré dos de ellos de noche jugando con las ramas de los arboles, al otro lado de la valla que separaba nuestra tienda del parque. Estuve allí un rato embobado, tal niño pequeño.

El jueves por la mañana partimos hacía el punto culminante del viaje, las Cataratas Victoria o Vic Falls (Zimbabwe). Allí pasamos 48 horas. Nos quedamos en el Shoestring Backpackers, gracias hermanita por el consejo, que inesperadamente se convirtió en referente de un buen par noches de fiesta. Mucha gente local de Victoria Falls (Sí, la ciudad creada junto a las cataratas se llama como ellas), se desplaza al bar del backpackers, y se creaba allí un ambiente de lo más variopinto. Fue sin duda el momento del viaje en el que más inter-relacionamos con la peña local. A las 12 chapaban el sitio, y nos ibamos a un garito cercano con, aún, cierto choque cultural, pero al menda lo le valía con eso jaja, y terminó ambas noches en otro chiringo a las afueras de la ciudad donde ahí sí, no parecerían estar acostumbrados a ver blanquitos como yo. En cuanto a las cataratas, impresionantes la verdad, aunque al ser época de lluvias no las disfrutamos en todo su esplendor. Cuando nos acercábamos a cualquiera de los puntos cercanos de vista, salías literalmente empapado. El mayor caudal del río, el Zambezi, hace que al caer todo ese caudal, choque y vuelva hacia arriba en forma de lluvia. No problema. Volveré en algún otro momento.




Tras un intento fallido de “subsanar” nuestro problema de exceso de kilometraje (menudo palo nos espera!!!), el sábado por la mañana iniciamos nuestro camino de vuelta haciendo paradas en Bulawayo (Zimbabwe), Makhado (SA) y Pretoria (SA). Tanto en esta última como en Johannesburgo, eran fácilmente palpables una gran inseguridad, siendo pocos los blancos que vimos. No me quiero imaginar pasear de noche por cualquiera de ellas.
El lunes 5 vuelta a casa. Quedan 2 meses y pico para el siguiente viaje. Mientras tanto, seguiremos peleando, aunque ahora ya sí, con una independencia que lo hará todo algo más fácil. Abrazos. Jose.

jueves, 8 de abril de 2010

Viaje a Sudáfrica, Botswana, y Zimbabwe. Parte II. Delta del Okavango.

El protagonista de la historia de hoy se llamaba Tuso, y lo conocimos en nuestro viaje en mokoro (pequeña canoa de madera) por el Delta del Okavango, en Botswana.


Os recogen en una lancha motora en el backpackers en el que os quedáis sobre las 7am. De ahí os llevan hasta otra zona donde se acumulan las canoas, y los guías locales se apelotonan para conseguir turistas a los que llevar. Tras esperar un rato sales con el tuyo, Tuso, un chaval de unos ventipocos años. Os llevan por entre los diferentes brazos del mismo. Una gran sensación de paz te invade inmediatamente, pero el sol pica de lo lindo y te vas achicharrando. Sobre la una, hacemos una parada. Aunque lleva más dos horas remando para vosotros, Tuso no parece estar cansado. Nos hace de guía para hacer un poco de trekking. “Si no voy con vosotros no sabríais como volver”, dice. En esa nos adentramos en el mato. Jaime y tú vais con vuestros zapatos cerrados, gorro, y agua. Él con unas chanclas rotas, y poco más.


- Hasta donde nos vas a llevar?
- Hasta donde queráis. Yo me paso todo el día andando desde que sale hasta que se pone el sol, así que depende de vosotros.
- Ok

No andáis tanto, quizás un par o tres de kilómetros, pero el calor aprieta y luego hay que dar la vuelta, así que le dices que os lleve debajo de algún árbol donde podáis descansar un rato y comeros los sándwiches que llevabais. Antes de sacar la comida, le ofreces agua, y te dice que no quiere por segunda vez. Al rato, vuelta sobre vuestros pasos. Ciertamente os hubiera sido muy difícil encontrar el camino de vuelta por vosotros mismos. Además, por muchas zonas no se podía pasar porque había demasiada agua.


Llegáis de nuevo junto a la canoa, y esta vez sí, acepta tu agua.

-Tuso, ¿estás cansado?
- No.
- ¿Alguna vez has estado cansado?
- Sí claro, sonriendo. (No se yo!!!)

Iniciáis vuestro camino de vuelta en la canoa, con paso previo por una zona de agua cristalina donde os pegáis un bañito muy rico. A las 15 30h os devuelve a la zona de canoas a la espera de que vuestra lancha os devuelva al backpackers. Habéis disfrutado de un entorno inigualable, pero ya hay ganas de volver y pegaros una ducha. Al día siguiente Tuso volverá a ver si algún turista precisa de sus servicios. Si no, se irá a pescar. No se le ve preocupado por el asunto. No parece que le falte nada de lo que necesita.